Cómo funciona por dentro — la tecnología de Factures amb Ordre

Qué hay debajo de la app: cómo se leen los documentos, dónde se guardan los datos y qué servicios se usan.

Cómo funciona por dentro

Por si quieres saber qué hay detrás antes de meter ahí las facturas del negocio.

Dónde viven los datos En el teléfono, en una base de datos local. No hay ningún servidor de por medio ni ninguna cuenta que haya que abrir. Si cambias de móvil, los mueves con la copia de seguridad.
Qué sale del teléfono Solo la imagen del documento que envías a leer al servicio de reconocimiento, y los nombres de los productos cuando pides clasificarlos por categorías. Nada más.
Lectura de documentos Azure AI Document Intelligence, con tres modelos según qué lee: facturas y albaranes, tablas para las tarifas, y tickets de compra.
Qué cuesta leerlos El precio de lista de Microsoft para Europa Oeste es de 8,78 € por cada 1.000 páginas —tanto para las facturas y los tickets como para las tarifas—, es decir menos de un céntimo por página (0,88). Un restaurante que introduzca 150 documentos al mes, la mayoría de una sola página, paga poco más de un euro.

Hay un nivel gratuito de 500 páginas al mes, que para un negocio pequeño puede sobrar. Tiene una limitación a tener en cuenta: solo lee las dos primeras páginas de cada documento, y la factura mensual de un proveedor grande suele tener más.

Precios consultados en julio de 2026 en la lista pública de Azure para la región Europa Oeste. Conviene comprobarlos en la calculadora de Azure, que los da según el país y el contrato.
Duplicados y categorías Los duplicados se detectan en el teléfono, sin internet. Las categorías se ponen por palabras clave; la reclasificación en bloque de los que quedan en «Otros» es el único paso que usa inteligencia artificial.
Teléfono Android 7.0 o superior. Ningún requisito especial de cámara.
Idioma Interfaz en catalán. Lee documentos en catalán y castellano.
Fiabilidad 314 pruebas automáticas sobre los cálculos que pueden hacer perder dinero: pesadas, importes, prorrateo, trimestres, lectura de tarifas. Las actualizaciones nunca borran datos.